Estrategias y programas de intervención psicológica reportados en artículos científicos

Se requiere un manejo integral que incluya aspectos educativos, médicos, nutricionales y psicológicos. Algunas estrategias son la consejería nutricional, la psicoterapia conductual, ciertos medicamentos que ayudan a reducir el peso corporal y la cirugía bariátrica.
Psicoterapia conductual
Sus objetivos son la modificación de los hábitos de alimentación y del nivel de actividad física. Se administra en formato de grupo y la duración del tratamiento es de 4 a 6 meses, con sesiones semanales. Una herramienta es el “automonitoreo” a través de la ingesta y las circunstancias en que ésta ocurre, ya que facilita la identificación de las influencias personales y ambientales que regulan la ingesta y permite tomar medidas específicas para modificar malos hábitos. 
Otra estrategia incluye el “control de estímulos”, que pretende limitar la exposición a claves sensoriales y situaciones que desencadenan ingesta excesiva. Así mismo enseña técnicas de manejo de contingencias.
La terapia conductual hace hincapié en una nutrición saludable y desaconsejada las dietas rígidas, en favor de una dieta balanceada y flexible, que incluya no obstante la reducción de las grasas saturadas y la preferencia del consumo de carbohidratos complejos, verduras y frutas. 
Algunos programas proveen entrenamiento en técnicas de manejo de estrés y solución de problemas y estimulan la búsqueda de apoyo social. Este tratamiento no debe interrumpirse ya que de hacerlo las pérdidas de peso no se mantienen a largo plazo. También se deben considerar los aspectos psicoterapéuticos del mejoramiento de la imagen corporal. Tiene efectos indudables en la autoestima, el funcionamiento social y la calidad de vida.
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Tratamiento farmacológico
Entre los medicamentos aprobados para el tratamiento de la obesidad está la sibutramina. Esta  es un inhibidor de la recaptura de serotonina y norepinefrina y es un supresor del apetito. Los efectos adversos más comunes incluyen estreñimiento, boca seca, cefalea e insomnio.
Un estudio reciente mostró que la terapia combinada de sibutramina y consejería para cambio de hábitos de vida (terapia conductual), en formato grupal, produjo una mayor pérdida de peso que cada intervención por sí sola.
El orlistat es el otro medicamento aprobado para el tratamiento de la obesidad. Es un inhibidor de la lipasa pancreática, y como tal previene la absorción del 30% de la grasa ingerida. Los efectos adversos están principalmente asociados con el mayor consumo de grasa; incluyen esteatorrea, filtraciones, urgencia e incontinencia fecales. Estos efectos obligan a reducir el consumo de grasa, lo cual resulta beneficioso.
El topiramato aún no está aprobado para el tratamiento de la obesidad, pero es útil en algunos casos; por ejemplo, en el tratamiento de la comorbilidad de obesidad y trastorno por atracones, y con formas leves del espectro bipolar. Este es un anticonvulsivante. Los mecanismos por los cuales reduce el peso corporal no están completamente identificados; sin embargo, se conoce que es un inhibidor de la anhidrasa carbónica, por lo cual produce alteraciones en el gusto y anorexia; además, reduce la insulina y estimula la lipoproteinlipasa, lo cual estimula la termogénesis.
La fluoxetina (dosis indicada para el tratamiento de la ulimia nerviosa y del trastorno por atracones), puede causar pérdidas modestas del peso en los primeros 6 meses de uso. Sin embargo posteriormente se recupera el peso.
Los ISRS son medicamentos útiles en el tratamiento de la depresión en pacientes con sobrepeso o con obesidad, aunque el bupropion es probablemente el antidepresivo que induce una mayor pérdida de peso. Este efecto es sólo a corto plazo.
La metformina es la opción de tratamiento para los diabéticos obesos, ya que puede inducir pérdida de peso y mejorar el perfil lipídico.
Cirugía bariática
Es el único tratamiento útil en el control a largo plazo de la obesidad clínica severa. Los procedimientos más usados son la banda gástrica, la gastoplastia vertical con banda y el bypass gástrico. La pérdida de peso alcanza hasta el 40%-60% de acuerdo al procedimiento elegido. Esta cirugía por lo general mejora o no afecta el estado psicológico de los pacientes, y rara vez lo agrava.
Su etiología es multifactorial y su tratamiento de be ser multidisciplinario e incluir elementos educativos, nutricionales, asistencia médica y abordaje de los as pectos psicológicos y conductuales. El tratamiento es difícil y generalmente a largo plazo, por las altas tasas de recaída. 
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